Los ingredientes de esta deliciosa receta son:
- Año 2012 en España: situación económica compleja a la hora de crear empresas nuevas en el país.
- Un grupo de inexpertos emprendedores, que piensan equivocadamente que una empresa empieza por crear una marca, redactar un plan de empresa y un plan de comunicación.
- Un asesor con un grado de ineptitud tan grande como sus ganas de ganar dinero sin trabajar. Es preferible que ese asesor tenga un CV aparentemente bueno, un grado de prepotencia elevado y que sea recomendado por el inmoral director de un prestigioso MBA que le presta su lujoso despacho para atender a sus incautas presas. Todo esto favorece el poder engañar mejor a los emprendedores ilusos e inexpertos.
- Un precio por la asesoría de estrategia empresarial relativamente bajo, lo suficiente para que a los estafados no les compense ponerle una demanda. Esto es esencial.
Para la presentación del plato se recomienda que:
- El asesor entregue a los emprendedores un Plan de empresa augurando un exitoso inicio de la empresa apoyándose en datos desactualizados, de dudosa credibilidad y con una buena dosis de «copy and paste»… esto conseguirá que el manjar tenga un aroma inigualable.

Deliciosa mazamorra morada con arroz con leche y de aspecto «mejorable».
Después de degustar esta deliciosa exquisitez uno crece un poco más y se da cuenta de que tendría que haber seguido su instinto que le dijo desde un principio que el que se le ofrecía era un plato con malos productos, mal cocinado, repleto de pelos, piedritas y desagradables tropezones de textura indefinida. Con el tiempo y la experiencia, uno también aprende que un CV llamativo y un despacho lujoso puede tener tan poca relación con la calidad del profesional que lo ostenta, como poca relación puede tener la presentación de un plato de cocina respecto a su sabor.

